
Mientras subiamos en un día claro, pero con bastante viento, estuvimos disfrutando de ese maravilloso paisaje kárstico (meseta de piedra caliza) que podemos ver una vez terminada la Cañada del Cuerno. Donde nos encontramos gran abundancia de cuevas y simas, destacando entre estas últimas la Sima G.E.S.M., que con 1.100 metros de profundidad es de las más grandes del mundo.

También en cuanto a fáuna fué enriquecedora la jornada, ya que pudimos observar ejemplares de cabra montés (Capra pyrenaica), muchos indicios y huellas del que se está convirtiendo en un problema para el Parque Natural por su proliferación, alimentación omnívora y falta de depredadores (el cochino).En cuanto al ambito de las aves pudimos ver: aguila calzada (Hieraetus pennatus), buitres leonados (Gyps fulvus), escribanos montesinos (Emberiza cia), carbonero común (Parus major), bisbitas comunes (Anthus pratensis), mirlos (Turdus mérula), acentor alpino (Prunella collaris), perdiz (Aléctoris rufa), chovas piquirrojas ( Pyrrhocorax pyrrhocorax), cuervos (Corvus corax), pinzones vulgares (Fringilla coeleb).

Después de deleitar nuestra vista, nos pusimos "manos a la obra", intentamos adecentar el lugar haciendo un pequeño muro de piedra para que sirva de cortaviento, colocamos la piedra con la altitud y un nuevo buzón con un libro de firmas (esperemos que dure).

Aquí os dejo una foto de un Erodium cheilanthifolium Boiss que me encontré justo en la cima del Torrecillas (impresionante las condiciones que soporta esta pequeña planta) que para los que no están muy familiarizados, os diré que pertenece a la familia de las Gerináceas, es un endemismo andaluz oriental que habita en prados y roquedos alpinos y que entre los lugareños se le conoce como "relojillo serrano". Para terminar de aclarar os comentaré que es hermana o prima de esas plantas que adornan nuestas casas los geráneos.
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